NUN
Fructificación
YESOD Verdad-Emet / NETZAJ Confianza-Bitajon
“La Nun
entró y alegó sus méritos como siendo la letra inicial de Norá «Tremendo en
alabanzas», así como hermosa en «Navá es la cabeza de los justos». El Señor le dijo: “Oh Nun, retorna a
tu sitio, pues en consideración a ti, como representación de los que caen «nofelim», es
que la Samej volvió a su sitio. Permanece por eso bajo la protección de ella.
La Nun volvió inmediatamente a su sitio”.
“La Nun
se presentó ante el Santo Bendito Sea Él, para presidir la creación del mundo y
argumentó que era la inicial de la palabra Ner «Lámpara del Señor», que es el
espíritu de los hombres. Pero el Santo Bendito Sea Él le dice que también
recuerda la lámpara del Maligno que será apagada por Dios. Por lo que fue
rechazada”.
(Zohar)
Hay una profunda relación entre
la Samej «sostén, apoyo» y la Nun, que tal como indica el Zohar puede ser tanto un momento de
caída y de paro en el sendero, como la adquisición de un estado más elevado de
conciencia. Por ello HaShem le pide a
Nun que vuelva a su sitio, puesto que
tiene en sí misma la fuerza de la lámpara del bien y la del mal. Es decir, en
este sendero podemos elegir pararnos y por tanto no realizarnos, aunque su
propósito es un nuevo estado de conciencia.
La prueba de este sendero: no es
suficiente con el camino recorrido, hay que abrir la conciencia a un nuevo
nivel espiritual. Elegir entre un nuevo despertar –Lámpara del Señor– o
quedarse anclado en los logros hasta ahora conseguidos –Lámpara del maligno–.
Conecta el sendero de la Nun el “Poder de conectar «Hitkashrut» - Yesod” con el “Poder de vigorizar «Hitjazkut» - Netzaj”. Si
se logra la unión de ambos se consigue ir un paso más allá.
Tenemos ante nosotros un aspecto
emocional muy fuerte al que debemos mirar de frente. La historia de Noaj –cuyo nombre comienza con la letra Nun– nos lo indica. Noaj fue el encargado de salvar a todas las especies vivientes. La
humanidad ha llegado a un punto en el que debe cambiar, dar un paso adelante;
el único que está dispuesto a ello es Noaj
y su familia, él será el responsable de conservar la vida, tanto suya como de
todas las especies que entran en el Arca, y de seguir los mandatos de Dios. Le
es ordenado que construya un arca «tebah»,
que también se traduce por «palabra», cuyas medidas son 300x50x30, es decir Shin 300, Nun 50, Lamed 30. Estas
letras forman la raíz de la palabra lashon
«lengua», de la palabra nashal «echar
fuera, expulsar» y de neshel «caída».
Uso recto del lenguaje, de las
palabras que pronunciamos. Aquél que no tiene un lenguaje puro, la palabra
recta, es expulsado, echado fuera del arca que es el Templo divino, salvador de
toda vida, y cae «nofel» a la profundidad de las aguas. Es
tragado por la lámpara del maligno, representado en la historia de Jonás por la ballena «Leviatán».
Aquí se realza la unión armónica
de la polaridad femenino-masculino, muy señalada en las indicaciones que Dios
le hace a Noaj, cuando le dice que
haga «entrar al arca todo ser viviente por parejas». Génesis 6-19: “Y de todo ser viviente traerás dos al arca,
para que sobrevivan contigo, macho y hembra han de ser”.
Se utiliza la palabra nekevah «femenino, hembra» y zajar «masculino, macho». Zajar
también significa «recordar». Lo masculino debe recordar que su complementario
es lo femenino. Nekevah proviene de
la raíz nakav que significa «señalar y nombrar»,
también «injuriar». Unir los complementarios nos lleva a recordar que somos co-creadores
divinos, por lo tanto cuando el uso del lenguaje deja de ser erróneo, señalamos
y nombramos con el recuerdo de nuestra condición divina. Ambos, el hombre y la
mujer separados viven sin armonía, están en la profundidad de sus aguas en
estado de caída.
La Nun une la esfera de la Verdad «emet» con la de la Confianza «bitajón». Las preguntas que aparecen son:
¿qué es la confianza y en quién confío? La confianza es la práctica real de la
Fe.
Vivir en confianza es decir “todo
pasa por algo” sin ninguna rebeldía. Si no hay entrega sincera a Dios no puede
haber crecimiento, la confianza es la que nos abre las puertas interiores. Una
de las pruebas y también de las experiencias es decir: “aunque tengo muchas
cosas que aprender, que experimentar, me entrego a Ti porque vivo con
confianza”.
Rabí Akiva siempre confió en que
todo cuanto le sucedía “es para bien”. Meditar en el “gam zu le tova «todo es para bien»”
nos ayudará a anclarnos en la confianza en Dios. La confianza tiene que ver con
la verdadera Fe, con el conocimiento de que todo tiene un sentido aunque no
sepamos verlo.
El nombre de la letra Nun quiere decir «pez», indicando productividad y fructificación. Sendero
de fecundidad y proliferación. En Salmos 72-17 dice: “Frente al sol que se perpetúa «Yinin»,
y Nun es su
nombre”.
Es el pez que está oculto en las
profundidades del agua (emociones) para indicarnos que es una actividad que no
se puede ver, que se lleva a cabo en lo más profundo del alma, en la vida
interior del alma.
“El que no se vuelve a hacer germen no puede entrar en el Reino de
los cielos”. La Nun es el símbolo
del hombre que se hace germen, realizado en un cierto nivel. Por tanto está
dispuesto a ir a lo más profundo de sí mismo para lograr un renacimiento, un
nuevo nivel de conciencia más elevado.
La “Inteligencia Fiel” se halla
muy ligada a la Nun. Vimos que el
sendero de Lamed es de continuidad, fiel
«neeman» empieza con una Nun y termina con Nun final.
El sendero de Nun es la decisión de
continuar firme en el camino de esperanza, de redención y de resurrección. La fe
es confianza, esperanza. La meditación es imprescindible para la realización
final de este sendero. Cuando meditamos nos dirigimos hacia las profundidades
de nuestras aguas interiores, por tanto podemos decir que la fe es sentarse
para darle a la mente la posibilidad de que sea, no de que piense.
En el libro de las Otiot de Rabí
Akiva dice: “A veces el alma es retirada
y resignada, como la Nun reducida,
y a veces es activa y recta como la Nun final. Cuando una persona es inactiva e
inmóvil, su alma es somnolienta y reducida, pero cuando es vibrante y motivada
su alma se erige para completarse”. Lo que nos remite a la palabra neeman «fiel» que comienza con una Nun reducida y termina con una Nun final que significa la redención.
El Sefer Yetziráh asigna a la Nun:
“La conciencia de Semejanza o Imaginativa, porque da un parecido a todas las
similitudes, que son creadas del mismo modo similares a sus armoniosas
elegancias”.
Conciencia de Semejanza «Shejel Damioni».
Tenemos en Damioni la
palabra dam «sangre» y el resto de letras que la
componen (Yod Nun Vav Yod) suman,
sus valores, 10 + 50 + 6 + 10 = 76.
76 es el mismo
valor que la palabra jebión, que se traduce por «escondite,
secreto» y también la palabra ebed que significa «esclavo».
El secreto que nos libera de la
esclavitud está en la sangre, y dicho secreto se percibe por medio de la
meditación. Al liberarnos percibimos nuestra semejanza con Dios el Creador. Por
tanto, para descubrir nuestra dimensión divina en nosotros mismos, en la
profundidad de nuestras aguas, es imprescindible la meditación. Aquél que
medita reaviva la energía que fluye por la sangre y que es llevada a todo
nuestro organismo revitalizándolo, reforzándolo, activando el «poder de
vigorizar».
Este sendero va de Iosef a Moshé. Iosef es el
arquetipo de Yesod, es el que ve en
lo más profundo y sabe interpretar sus significados: Iosef quiere decir «Dios añade», es el arquetipo de la Verdad que
solo puede ser vista con el ojo interior.
Moshé además de ser el que recibe la Ley, es el libertador de Israel, el que ve la zarza ardiente y
ésta se le revela como Eheie Asher Eheie
«Yo soy el Soy».
Al igual que Noaj, Moshé es sacado de
las “aguas” con una tebáh –que como
vimos antes significa también «palabra»–. En este sendero vemos que se produce
un nuevo nacimiento, todo empieza de nuevo.
Otra experiencia de esta letra es
afrontar la libertad, liberación de la esclavitud, para entrar en una nueva
dimensión. Puede también este sendero hacer que todos los pequeños deseos se
conviertan en un solo deseo muy poderoso, que es el cumplimiento de nuestro tikun, es decir llevar a cabo la
rectificación de nuestro ego.
Moshé no desea en absoluto enfrentarse a Paró «Faraón», aquello que nos mantiene prisioneros, esclavos de
nuestras limitaciones y deseos del ego, pero reconoce que todos sus deseos
deben ser puestos bajo el servicio a Dios y decide presentarse ante el faraón
acompañado de su hermano Aarón que es
el que habla, porque Moshé es incapaz
de expresar en palabras lo que ha visto y recibido.
Solo cuando Moshé decide hacer la voluntad de Dios y no la suya propia,
comienza la liberación de Israel.
El sendero anterior de la Lamed se asociaba con el «coito», en
este sendero de la Nun tenemos la
experiencia del deseo purificado del hombre y la mujer, es decir el sexo es
visto como santo y bello y que procede de lo superior, ya que es la
manifestación del impulso de creatividad de la vida y de la expresión de la
Unidad, es decir el deseo de llegar a ser Uno con el Amado. Dicha fuerza es
vista con ojos de belleza y santidad.
La tribu de Manashé que
significa «belleza y armonía» se asocia a esta letra, y su valor numérico es 395, mismo valor que la palabra Mishnah que es el
conjunto de leyes de la Toráh. Mishnah también significa «estudio»,
aludiendo a la preparación previa que vimos en el anterior sendero de la Lamed, estudio necesario para poder
percibir la belleza y la armonía en la vida.
Neshamáh también tiene valor 395, y se traduce por «alma», y también
significa «respiración». Hace énfasis en la necesidad de la correcta
respiración, necesaria para conseguir niveles profundos de percepción a través
de la meditación.
En el Talmud se nos enseña que el mérito de recepción del manáh «fe y confianza», es decir de
recibir aquello que necesitamos exactamente para nuestra realización, está
representado por Moshé. Él representa
la revelación. No solo hay que ver sino que hay que saber integrar lo que se ve
y expresarlo en nuestras vidas.
En el sendero de la Lamed nos enfrentábamos a la soledad,
este sendero de la Nun nos enfrenta a
los retos que supone la libertad.
Sendero de confianza absoluta en
Dios a través de una comprensión superior de la vida y de la armonía y belleza
que nos rodea.
En Salmos se asocia a la Nun:
Salmo 111:
“Todas
las disposiciones son verdaderas”
Neeminim «Verdadero,
bien establecido».
Salmo 112:
“Su
corazón es firme, confía en Adonai”
Nakon «Firme».
La libertad está bien establecida
cuando se afirma en el corazón. Todas las disposiciones son verdaderas y
fecundas cuando confiamos en Adonai. Vemos
de nuevo reafirmada la confianza plena.
Vivencias
internas:
-Liberación de los límites que nos mantienen esclavos
-Vivir con confianza
-Experiencia de la meditación
-Perder el miedo a la libertad
-Uso correcto del lenguaje
-Conciencia de unificación de opuestos